¿Cómo mejorar tu salud cerebral?


Tenemos la idea de que al envejecer, el cerebro tiene que volverse más lento y perder capacidad. En realidad, hay muchas formas en las que podemos prevenir su deterioro y mejorar su capacidad.

Ahora ya sabemos que las neuronas pueden regenerarse. Nuevas neuronas pueden irse integrando a los circuitos cerebrales para tener una continua renovación neuronal. Así mismo, pueden crearse nuevas conexiones neuronales a las que hemos ido creando a lo largo de nuestra vida con diferentes técnicas de meditación.

Algunas de las estrategias para mantener y/o mejorar tu salud cerebral, son las siguientes:

1. Consume grasas buenas:

El cerebro está compuesto 60% por grasa. Si no consumes una adecuada cantidad de grasas, es más probable que tu cerebro no funcione a su máxima capacidad. Incluye en tu dieta alimentos como el aguacate, aceite de oliva, nueces, aceitunas, palmitos etc. Puedes suplementarte también con omegas para obtener sus beneficios.

2. Elimina azúcar:

El azúcar y los carbohidratos refinados solo disminuyen la capacidad que tiene tu cerebro de funcionar de la mejor manera. A pesar de que la glucosa es el principal alimento de tu cerebro, cuando la obtiene de forma muy rápida, no la aprovecha al máximo y las células que reciben a la glucosa pueden irse atrofiando. De hecho, al Alzheimer ya se le conoce como la Diabetes Tipo III debido a que su principal causa es un exceso de azúcar y carbohidratos refinados.

3. Haz ejercicio:

Esto produce cambios bioquímicos que fortalecen y renuevan a tu cerebro. Principalmente apoyan la memoria y el aprendizaje.

4. Meditación:

Se ha comprobado que la meditación ayuda a tener una mayor claridad mental. Además, existen diferentes tipos de meditación que pueden promover la nueva creación de conexiones neuronales dependiendo de lo que estamos buscando mejorar, lo que no lleva a tener una mejor salud cerebral.

5. Antioxidantes:

El ambiente, la mala alimentación y el estrés, causan que tus células se vayan deteriorando. Esto también les sucede a las neuronas (células del cerebro). Una de las formas para protegerlas y que no sufran daños, es consumiendo antioxidantes. Los más importantes para el cerebro son: flavonoides (están en frutos rojos, aguacate, verduras de hoja verde etc.), vitamina E (en nueces, almendras, espinacas etc.) y glutatión (nos ayudan a producirlo las crucíferas y el selenio. También puedes suplementarte con este antioxidante).