Grasas y sus beneficios


Las grasas se han satanizado desde los años 50´s, principalmente debido a una investigación realizada por Ancel Keys; “Seven Countries Study” (Estudio de Siete Países) que vincula grasas saturadas con enfermedad cardiaca.

Sin embargo después se descubrió que no fue de 7 países, fue de 22 y al tomar en cuenta a los 22 países no existe relación alguna entre las grasas saturadas y la enfermedad cardiaca, por el contrario, las personas que consumieron más grasa tendían a tener menor incidencia de enfermedades del corazón. A pesar de esto, el mito de la grasa ha persistido.

La hipótesis de que las grasas son malas se convirtió en una fortuna para la industria de alimentos procesados al crear los alimentos “bajos en grasa”, lo que en realidad llevo a intercambiar grasas saturadas saludables por grasas trans nocivas y a aumentar la cantidad de azúcar en los productos.

La causa real de enfermedad cardiaca es la ingesta de azúcar, la resistencia a la insulina y a la leptina. Las grasas en realidad son esenciales para el funcionamiento celular. El cuerpo está compuesto por millones de células que necesitan interactuar entre ellas, las grasas son unas de las moléculas que permiten que se lleven a cabo estas interacciones. Es fundamental para la conexión entre tus neuronas y que puedas pensar bien, aprender nuevas cosas y crear recuerdos.

De hecho, las dietas bajas en grasas y/o medicinas que reducen el colesterol están relacionados con Alzheimer y más riesgo de falla del corazón. Bajas grasas también están relacionadas con conducta violenta debido a los cambios en la química del cerebro.

Las grasas también son necesarias para producir hormonas, incluyendo las sexuales. Así mismo, la vitamina D también se sintetiza a partir de un pariente cercano del colesterol.

Forman parte de cada membrana celular, del sistema inmune, hígado, corazón, pulmones, promueve saciedad, regula genes y ayuda a asimilar calcio en los huesos.

Entonces, una dieta alta en grasas buenas te va a ayudar a:

  • Tener más energía

  • Protegerte de cambios de temperatura

  • Mejor memoria y aprendizaje

  • Mejor vista

  • Bajar inflamación celular

  • Mejorar salud cerebral

  • Mejorar salud cardiovascular

  • Mejorar estado de ánimo

  • Mejorar tu piel

  • Apoyar a regular tus hormonas

Claro que existen diferentes tipos de grasas y dependiendo de las que consumas, te ayudarán a tener mayor o menor salud. Aquí te enseño algunas de ellas:

  • Grasas saturadas: aceite de coco, mantequilla, tocino. Han tenido una mala fama, en realidad te hacen daño cuando los consumes con alto contenido de azúcar y/o carbohidratos refinados. El tipo de grasa saturada importa mucho; la grasa saturada del aceite de coco tiene muchos beneficios en comparación con la de tocino que si puede dañar a tu corazón.

  • Grasas monoinsaturadas: aceite de coco, aceite de oliva, cacahuate, semillas de girasol etc.

  • Grasas poliinsaturadas: aceite de oliva, linaza, nuez pecana etc.

  • Grasas Trans: productos industrializados como galletas empacadas, panes empacados etc. promueven inflamación celular, asociadas con enfermedades del corazón, diabetes y otras enfermedades crónicas.

  • Omega 3: principalmente está en pescados de agua fría. Te ayuda a tener mejor salud del corazón, cerebro, energía, vista, estado de ánimo y sistema inmune.

  • Omega 6: están principalmente en aceites vegetales como de canola, maíz, alimentos procesados etc. Un exceso de estas grasas puede llevarte a tener más riesgo de enfermedades del corazón.

En resúmen: las grasas son necesarias. Evita alimentos procesados, aceites vegetales, azúcar y carbohidratos refinados, puedes consumir un suplemnto de omega 3 para ayudarte a tu salud y aumenta tu consumo de aceite de oliva, de coco, almendras, linaza, nueces etc.