Intestino, cerebro y emociones.


El cerebro, las emociones y el intestino están íntimamente relacionados a través del sistema nervioso y los cambios que hay en la microbiota.

La microbiota es el conjunto de bacterias que hay en tu intestino. Hay bacterias “malas” que te llevan a tener ansiedad, déficit de atención, alergias, asma, hiperactividad, obesidad, depresión etc.,y “buenas” que te ayudan a tener mejor estado de ánimo, menos depresión y más salud en general.

¿Cómo tus emociones afectan a tu microbiota?

Cuando estás en estrés por mucho tiempo, se limita el flujo de sangre al intestino debido a que el cuerpo lleva la sangre a brazos y piernas para prepararse para escapar. Cuando el flujo en el intestino es limitado por mucho tiempo, el intestino comienza a dañarse y a permearse lo que hace que haya un desbalance en tu microbiota creando problemas digestivos, baja absorción de nutrientes, alergias alimentarias, baja producción de serotonina (neurotransmisor de la felicidad) e inflamación sistémica.

El 90% de la serotonina es creada en el intestino, un intestino dañado, no puede producir este neurotransmisor. Con esto, el estado de ánimo se ve afectado. Por otro lado, nutrientes relacionados con el estado de ánimo como el complejo B, aminoácidos y ácidos grasos de cadena corta también son producidos por nuestra microbiota.

¿Cómo mejorar tu microbiota?

Cuando comes verduras, frutas, grasas buenas, alimentos fermentados etc. Tus bichitos “buenos” crecen y esto te lleva a tener mejor estado de ánimo. Si todo el tiempo comes alimentos procesados, azúcar, carbohidratos refinados, tomas medicamentos etc. Estás alimentando a tus bichitos malos que te llevan a tener más ansiedad, déficit de atención, alergias, asma, hiperactividad, obesidad, depresión etc.

Medita, haz ejercicios de respiración, de relajación, ve a terapia, haz ejercicio físico etc. Ayuda a tu cuerpo a tener bacterias “buenas” para que así, puedas prevenir y mejorar todo esto.