¿Salud intestinal y autismo?


Apenas estamos empezando a comprender realmente la comunicación entre el intestino y el cerebro. Es tan complejo que no hemos logrado entenderlo y solamente nos hemos acercado un poco.

Una de los aspectos que más se investigan, es la relación entre la microbiota (bacteria de tu intestino) y la manera en la que tus genes se expresan debido a que estos bichitos tienen el poder de “apagar” o “activar” ciertos genes que pueden estar involucrados en el autismo.

Otras conexiones que se han visto, son las siguientes:

  • Síntomas intestinales son muy comunes en autismo: Se ha visto que síntomas gastrointestinales se presentan con mayor frecuencia en personas con autismo o espectro autista. Estos síntomas incluyen diarrea, estreñimiento, gases, inflamación, reflujo y dolor abdominal. Mientras más grave es el síntoma, más agudos también los síntomas del espectro autista.

  • Microbiota: se ha visto que tanto en niños como en ratones con espectro autista, la diversidad de bacterias benéficas en el intestino son menos y las bacterias dañinas son más. Además, desequilibrios de la microbiota influyen en neurotransmisores, aminoácidos, ácidos grasos etc. Relacionados con comportamiento.

  • Conexión cerebro-intestino: al intestino se le conoce como el segundo cerebro debido a la influencia tan grande que tiene en el sistema nervioso central.

  • Intestino permeable: se ha visto que personas con espectro autista tienen intestino permeable lo que provoca que toxinas y bacterias entren al torrente sanguíneo lo cual puede dañar funciones cerebrales. Esto también inflama a todo el cuerpo y activa al sistema inmune que está muy relacionado con el espectro autista.

Esto solo es un acercamiento al proceso tan complejo y multifactorial que tiene la relación entre intestino y el espectro autista. Cada persona es única.