Cierre de año


Cuando pienso en “fin de año”, lo primero que se me viene a la cabeza el speech new age de cerrar ciclos, soltar, dejar el pasado en el pasado, ánimo que serás una mejor versión de ti mismo/a etc. Y esto me hace mucho corto circuito.

¿Soltar? Que alguien me diga, de verdad, ¿cómo “suelto” algo? Yo no he logrado por voluntad soltar algo. He vivido procesos en los que algo acaba transformándose o minimizándose, pero a través de un proceso… no por el simple hecho de decidirlo. ¡Ojo! Sé que hay gente que si lo vive así y que increíble… yo no.

Igual con “cerrar ciclos”. También creo que todo tiene su ciclo y todo son procesos en constante movimiento. Creo que cuando me di cuenta que un ciclo acabó, puedo honrar, agradecer y/o llorar lo que viví. Lo que no creo es que por voluntad propia pueda cerrar un ciclo. Aún cuando por ejemplo decida terminar una relación. Para llegar a la decisión de terminar una relación, normalmente hubo un proceso. Y si no lo hubo, después de terminarla, el proceso de cierre de ciclo se irá dando. A mi no me ha pasado que internamente los ciclos se cierren por voluntad propia. Han sido cierres orgánicos, procesos que se han ido dando. Algunos comenzaron por una decisión, pero no quiere decir que cuando decidí terminar un ciclo entonces el ciclo se cerró.

¿En qué si creo?

  • Honrar en donde estoy: si quiero forzarme a soltar o cerrar algo, me frustro. Cuando puedo honrar el lugar en donde esté, aunque sea doloroso, me es más fácil vivir el proceso.

  • Atención al proceso, más que a la meta: si me quedo fijada en que la meta es lo importante, también me frustro. Al poner mi atención al proceso, me doy cuenta que ahí está la vida: en el movimiento, no en la idea de una meta estática.

¿Qué propongo?

  • Honra los ciclos que se cerraron este año. Agradécelos, llóralos, enójate, alégrate… lo que necesites, en donde estés.

  • También observa si hay ciclos que siguen abiertos y quisieras que se cerraran e igual llóralos, enójate… lo que haya.

  • Ponte metas y enfócate en el proceso que te suscitarán.

  • ¿Qué te hace acerca y qué te aleja de ti?

Fin e inicio de año es una oportunidad de hacer introspección, cuestionarte y reflexionar dónde has estado, dónde estás y a donde quieres moverte sin que esto se vuelva una consigna inamovible ni el objetivo de tu vivir.