Enfermedades psicosomáticas


Si somos al menos 4 “cuerpos” (espiritual, emocional, psicológico y físico), ¿qué nos hace pensar que enfermarnos físicamente es aislado de lo demás? Todos están conectados y si uno se desequilibra, los demás también lo hacen.

Las enfermedades físicas son un aviso de un desequilibro que normalmente se encuentra en los 4, no solo en el que es más fácil de ver. Trabajar nada más con los síntomas físicos es necesario pero no es suficiente. Es importante complementar atendiendo a los demás.

Existen muchas teorías que aseguran que cada síntoma significa a nivel emocional y psicológico lo mismo para todos. Por ejemplo: dolor de garganta es que te falta decir algo. Esta es una buena base para arrancar, sin embargo, somos tan diferentes y tan complejos que mi invitación es más bien a cuestionarte específicamente para ti lo siguiente:

  • ¿para qué está este síntoma en mi cuerpo?

  • ¿qué me viene a mostrar?

  • Si pudiera hablar, ¿qué me diría?

  • ¿qué me está faltando o sobrando?

  • ¿qué emociones y pensamientos me vienen al poner atención al síntoma?

Te recomiendo hacer esto de la mano de un profesional.

Al final los síntomas son parte de ti, de quien eres. Invitarlos a hablar puede ayudarte a tener más claridad.